4 de junio de 2018

CARACTERIZACIÓN DE LOS HINCHAS  DE LAS                      SELECCIONES NACIONALES DE FÚTBOL                                                                      MSc. Luis Humberto Serrato H.
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“El fútbol se ha convertido en un fenómeno de masas que ha sido estudiado ampliamente por las Ciencias Sociales en general. En los últimos años este deporte ha cambiado sus raíces sociales y el comportamiento de sus simpatizantes debido a las oportunidades de acceso a la información que está ofreciendo la globalización.

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10 de diciembre de 2017

EDITORIAL

TRES CONCEPTOS QUE PUEDEN MEJORAR EL ESTILO PROFESIONAL: 
HABILIDADES, DESTREZAS Y ESTRATEGIAS PSICOLÓGICAS

Uno de los grandes propósitos que debe unir a los psicólogos del deporte, es luchar por el avance de la profesión, para convertirla en una ciencia reconocida por su aporte objetivo y trascendente en el desarrollo mental y emocional de los deportistas.

En el apropiado desempeño podría estar una de las claves para que el estatus que se merece la profesión, sea alcanzado. Posiblemente, muchos psicólogos del deporte están convencidos de que la mejor manera de ejercer su rol es a través del cruce de diálogos terapéuticos que pueden activar esas vivencias sensibles que movilizarán al deportista hacia sus mejores actuaciones. Y puede que exista una dosis de razón en esta forma de interpretación debido a que está interviniendo sobre habilidades psicológicas inherentes al comportamiento humano. No obstante, abusar de este estilo, podría generar rótulos inconvenientes como convertirse en el mejor amigo del deportista, o ser identificado como un psicólogo de consultorio, de escritorio o de pasillo que proporciona buenos consejos y nada más…O que simplemente, ¡el deportista ve cuando ocasionalmente se encuentran o visita su sitio de atención!

El estilo de intervención basado exclusivamente en la terapia verbal, genera en el profesional una zona de confort, que lo limitará en el ejercicio de la psicología aplicada al deporte. Este modo, deberá complementarse con un rol más activo, que busque el fortalecimiento de las destrezas psicológicas y mejore las inherentes habilidades psicológicas del deportista.  Para que esto sea posible, el profesional, debe hacerse a un buen banco de técnicas y protocolos que le facilite estructurar una intervención metódica, programada y eficiente con efectos positivos en el desempeño psicológico del deportista. Por supuesto, en la literatura se encontrará muchas técnicas de intervención que sabiamente deberá incluir en su repertorio; aunque son escasas las fuentes que muestran protocolos de intervención adecuados. ¡Se encuentran muchas técnicas, pero pocos protocolos! ¿Qué hacer al respecto? Esto simplemente debe tomarse como una oportunidad, y es sencillo, el psicólogo del deporte deberá elaborar protocolos y darle una distinción particular a su desempeño profesional.  

Involucrarse en la enseñanza de las destrezas psicológicas es un paso necesario que puede generar dificultades.  Si es un profesional, que solo vive en la carrera consumista de sumar empleos o de hacer lo estrictamente necesario para cumplir con la labor, difícilmente, podrá comprometerse con el desarrollo de las destrezas psicológicas que beneficien el desempeño mental y emocional de los deportistas bajo su orientación. Y si esto pasa, la labor podría catalogarse como deficiente en lo ético y en lo profesional.

Los psicólogos del deporte deben liberar lo mejor de su pensamiento creativo para construir, aplicar y validar los protocolos de intervención. Los deportistas se sentirán especiales y percibirán la seriedad con que el profesional asume la labor. Por supuesto, en este camino se encontrará algunos deportistas que por causa de su pereza mental, les será difícil plegarse a este tipo de intervención. Posiblemente, pueden ser aquellos que se han acomodado a los efectos mínimos de la terapia verbal y que no están dispuestos a dar un esfuerzo diferente para fortalecer su comportamiento psicológico. Así como también, se encontrarán otros deportistas, que el profesional ha sensibilizado, en la importancia del entrenamiento de las destrezas psicológicas; sin interesar el número de sesiones que se requieran.  

Pero la pereza mental no es exclusiva de los deportistas, también podría afectar a aquellos profesionales que les falta la paciencia y disciplina para dedicarse en varias sesiones al entrenamiento de las destrezas psicológicas. Como muestra de la autocritica los psicólogos del deporte deben preguntarse: ¿Cuántas técnicas psicológicas conozco? ¿Cuántas manejo y aplico de manera apropiada? ¿Cuántos protocolos conozco?  Y más importante aún ¿Cuántos protocolos he diseñado, aplicado y validado últimamente? En fin, si el profesional se encamina por el entrenamiento de las destrezas psicológicas, será reconocido como el psicólogo que además de dar buenos consejos, se involucra decididamente en mejorar el desempeño mental y emocional de los deportistas que orienta. ¡Dejará de ser el psicólogo que consultan y visitan de vez en cuando, solo para charlar! 

La terapia verbal y el entrenamiento en destrezas psicológicas están lejos de convertirse en el punto final de la labor. Al contrario, estos dos estilos de intervención deben concluir en el desarrollo de las estrategias psicológicas que el deportista empleará para afrontar con fortaleza mental sus entrenamientos y competencias. Es claro, que paralelamente, sucederá la transferencia de lo aprendido a la realidad de la actuación deportiva. Sin embargo, si se desea elevar el efecto psicológico, es necesario realizar intervenciones de campo conducentes a transformar las destrezas en estrategias efectivas de afrontamiento. Esto le deberá dar un nuevo sentido a la presencia del profesional en la zona de entrenamiento, ya que se pasará del rol habitual de observador pasivo, al rol del profesional que aplica de forma efectiva la psicología para aportar en el desempeño del deportista.  Luego, será importante y necesario que estas estrategias las utilice el deportista de forma automática en la competencia, ojalá, con el acompañamiento del psicólogo del deporte, que podría obtener información prioritaria para continuar en el afianzamiento del desempeño mental y emocional del deportista.

¿Quiere convertirse en el profesional que el deportista consulta y requiere de forma permanente con el propósito de mejorar su rendimiento psicológico? En conclusión, el consejo es muy sencillo: desempéñese de forma equilibrada de acuerdo a los tres estilos: terapia verbal, moderada y sin caer en el amiguismo; entrenamiento metódico, programado y eficiente de las destrezas psicológicas, y por último; fortalecimiento de estrategias psicológicas con una participación activa en los entrenamientos y competencias.


MSc. Luis Humberto Serrato H.